No hay nada más hermoso que ver a os pequeños y tan diferentes animales disfrutando de una amistad, sobre todo cuando se trata de una amistad tan particular como la que verás a continuación.
Fuku, un pequeño búho, y Marimo, un gatito, se conocieron en el café Hukulou en Osaka, Japón pero, a diferencia de lo que suele suceder entre aves y felinos–solo recuerden a Silvestre y Piolín– estos dos animales cultivan una amistad desde que su vidas se cruzaron y ahora son incluso compañeros de siesta.
Aunque el habitad de un búho no es precisamente una tienda pues mejor estaría en su ambiente natural, parece estar bastante a gusto encerrado manteniendo esta estupenda relación que no le está sentando nada mal.

Comentar desde Blogger
Comentar desde Facebook